Aterrizando la estrategia organizacional con Hoshin Kanri, OKRs y Experimentos

por Juliana Betancur y Pablo Tortorella

En estos últimos años, nos hemos encontrado con cada vez más personas y organizaciones que se basan en el propósito (el “para qué”) a la hora de tomar decisiones.

Hoshin Kanri y OKRs como metáfora de montaña cuya cima es el propósito y banderas que son objetivos cercanos

Dentro del proceso de acompañamiento que brindamos como Agile Coaches de Kleer, hemos venido utilizando una combinación de técnicas que nos resultaron muy valiosas y permitieron potenciar los resultados de nuestros clientes, y así avanzar hacia su propósito.

Específicamente, para un cliente del sector financiero estuvimos diseñando cómo llevar la agilidad a toda la compañía, como medio para mejorar la materialización de su estrategia.

Este trabajo, que llevamos adelante en conjunto Kleer e Improvement 21 [1], con la necesaria y valiosa participación activa de nuestro cliente, tuvo como punto de partida que, antes de hacer cualquier cosa, debíamos pensar qué queríamos lograr.

“Antes de hacer cualquier cosa deberíamos pensar qué queremos lograr.”

Si tenemos claridad sobre nuestro propósito o visión podremos diseñar un camino que nos permita avanzar en esa dirección. Para este diseño hemos encontrado en Hoshin Kanri + OKRs + Experimentos un complemento perfecto para conectar la estrategia con las acciones del día a día de los equipos de trabajo.

¡Veamos lo que hemos encontrado!

Hoshin Kanri

Es un conjunto de técnicas para la planeación estratégica, compiladas bajo ese nombre en un reporte publicado en 1965 por Bridgestone Tire Japan, a partir de casos de éxito en empresas japonesas [2].

Su nombre proviene [3], por supuesto, del japonés:

  • ho (dirección) + shin (aguja) = Hoshin (brújula)
  • kan (control) + ri (lógica) = Kanri (gestión)
Traducción detallada de Hoshin Kanri

“La visión compartida genera algo mágico: la alineación de las personas que la sienten propia.”

Hoshin Kanri es entonces la brújula para la gestión, pues ofrece visibilizar la estrategia para proveer dirección a nuestras acciones. Como una brújula, siempre que tengamos una duda acerca de qué camino o decisión tomar, podemos acudir a ella. Sin importar dónde estemos parados, siempre apuntará hacia la visión.

Cuando la co-creamos y la mantenemos presente, esa visión compartida genera algo mágico: la alineación de las personas que la sienten propia. Por ello, nos tomamos el tiempo de descubrir, co-crear y/o refinar la visión de cada equipo o área, teniendo en cuenta y siempre cuidando que sea coherente y apunte también a la visión organizacional.

Ejemplos de propósito:

– En nuestra organización es: “En Kleer disfrutamos co-creando ambientes humanos más conscientes y asombrosos”. Es un propósito que nos inspira y define claramente el “para qué”.

– En una empresa del sector financiero: “Somos el mejor aliado de los clientes en la satisfacción de sus necesidades financieras. Proveemos una amplia gama de productos y servicios con innovación, eficiencia y amabilidad, y generamos valor a nuestros clientes, colaboradores, accionistas y a la comunidad”.

Uno de los elementos dentro de la técnica Hoshin Kanri es la X-Matrix [4], que incluye metas a largo plazo (2 o 3 años). En nuestros proyectos, hemos preferido reemplazar esta matriz por una técnica más liviana, pensada para impactos más inmediatos, a corto y mediano plazo: los OKRs.

OKRs

Luego de tener la claridad de que la información estratégica debe fluir hacia todas las personas de la organización, pensamos en cuáles son esas cosas que queremos lograr para avanzar hacia nuestra visión. A las declaraciones de lo que queremos lograr las llamamos objetivos.

La metodología OKRs fue desarrollada en 1970 por Andy Grove, entonces presidente de Intel, y tomó aún más relevancia cuando John Doerr lo presentó a los ejecutivos de Google en 1999 [5], desde donde empezó a extenderse a otras empresas de Sillicon Valley. Consiste en definir objetivos que nos desafíen (a nivel personal, de equipo u organizacional), y en tener claridad sobre cuáles son los resultados clave (KR, del inglés Key Result) que nos van a indicar que estamos logrando esos objetivos.

Los objetivos se plantean de manera cualitativa y retadora, que nos hagan sentir esa tensión creativa que nos motivará a avanzar hacia ellos.

El cumplimiento de cada Objetivo lo medimos con uno, dos o más KRs. La combinación entre los Objetivos y sus correspondientes KRs genera más claridad de qué se quiere lograr específicamente y en qué plazo. Los datos que pensamos y mantenemos visibles para cada KR son variados: su nombre, la meta numérica, su fecha límite, cómo lo mediremos, el estado actual de la medición y otros que vemos necesarios en cada escenario.

Un punto muy importante de los KRs y que los diferencia de los KPIs es que no son métricas centradas en el esfuerzo, si no en los resultados que son valiosos de cara al objetivo.

Documentación gráfica generada en un encuentro que tuvimos con la Comunidad Ágiles Colombia en julio de 2018.

Estas actividades no suelen quedar listas en la primera sesión de definiciones. Recomendamos que los equipos se permitan refinar los objetivos y los KRs varias veces en los primeros momentos, sin olvidar que lo perfecto es enemigo de lo posible.

Algo a tener en cuenta, es que los objetivos de las diversas áreas de una organización deben ser coherentes entre sí. No deberíamos definir objetivos que vayan en contra unos de otros.

La vigencia de los objetivos y los resultados clave la deberíamos estar revisando mínimo cada 3 meses, con el fin de validar si eso que planteamos sigue siendo lo más estratégico.

Ejemplo de un OKR:

Objetivo:
Incrementar la recompra por parte de los clientes actuales.

Key Results:
KR1: Incrementar en 15% el número de clientes que recompran
KR2: Lograr xxx millones de ingresos por recompras.

Experimentos

Para materializar los objetivos que nos proponemos debemos pasar a la acción. Cuando no sabemos qué resultados tendrán nuestras acciones o qué cosas hacer, se hace necesario experimentar para validar nuestras hipótesis. Para eso, el método científico nos da una mano: diseñamos cada accionable rodeado de esa información que nos permitirá manejar la incertidumbre que tenemos en cada caso.

Una idea de cómo diseñar experimentos se puede encontrar en el Canvas de experimentos [6] (que incluye un ejemplo en la explicación de cada punto). Esos accionables entran a ser parte del trabajo de los equipos, que al final podrán validar o refutar la hipótesis, en ambos casos capitalizando el aprendizaje obtenido.

Ejemplo de experimento:

Diseñar un programa de fidelización de clientes para incrementar la recompra, apuntándole a mover la aguja del KR1: Incrementar en 15% el número de clientes que recompran.

Desarrollando esta hipótesis encontramos que primero era necesario validar si los clientes estaban interesados en hacer parte de un programa de fidelización, hipótesis que detallamos en el Canvas a continuación.

Conclusiones y otros detalles

Hemos tomado de cada técnica y de cada teoría, la porción que encontramos más valiosa. Combinamos varios métodos y los fuimos refinando. Finalmente, luego de varias iteraciones, encontramos este combo que nos está dando grandes resultados.

Enmarcar teóricamente nuestro método nos dio un valor agregado: cada vez que comunicamos los siguientes pasos a los equipos de trabajo se volvió clara y fácil, al tener nombres concretos, autores y referencias que respaldaran nuestra propuesta y le permitieran a las personas profundizar en su conocimiento y proponer mejoras.

Estas técnicas nos fueron de gran utilidad para impulsar una Evolución Organizacional integral. El modelo completo, incluyó también el diseño de un equipo base de soporte, un equipo de facilitadores, dinámicas de trabajo y otros componentes complementarios.

Este artículo también se encuentra disponible en el blog de Juliana Betancur: Con un dibujito se entiende mejor.

Referencias

[1] Improvement 21: https://www.improvement21.com/

[2] Historia de Hoshin: http://mcts.com/hoshin-history.htm

[3] Traducción de Hoshin Kanri: http://thekaizone.com/lean-books/hoshin-kanri-books/

[4] Acerca de la X-Matrix:  https://kanbanize.com/lean-management/hoshin-kanri/what-is-hoshin-kanri-x-matrix/

[5] Historia de OKRs: https://www.atiim.com/blog/perform-like-google-use-an-okr-tool-to-achieve-aggressive-goals/

[6] Canvas de Experimentos: http://kl.la/canvas-experimentos

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HBR – 30 elementos de valor para el cliente

Comparto aquí el artículo más interesante y valioso que he leído en estos últimos meses. Se trata de una publicación de la Harvard Business Review que desarrolla el tema del Valor de negocio: “The 30 elements of customer value: A Hierarchy

En una de mis últimas publicaciones compartí un análisis que hicimos junto con colegas de la comunidad ágil latinoamericana acerca del “Valor” de negocio. Este artículo de la HBR va más allá y ofrece un desglose del concepto en 30 diferentes formas de entender qué es valioso para diferentes personas, equipos y compañías.

Ganar dinero, ahorrar tiempo y ahorrar dinero  son sólo tres posibles elementos de valor. Los más habituales, por cierto. Para conocer los otros 27, los invito a leer el artículo y ver la pirámide gráfica que permite conocerlos de un vistazo.

El link al artículo: https://hbr.org/2016/09/the-elements-of-value

La pirámide:

¿Qué opinión te merece? ¿Cómo utilizarás esta información?
Dejá tus comentarios en este post 🙂

Scrum es un framework, no una metodología

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Se dice que Scrum es un Framework [1].
Framework
es una palabra anglosajona que significa armazón, estructura o cimientos.

Lógica mediante: A entonces B. B entonces C. A entonces C…

Si queremos definir una metodología de trabajo para nuestro equipo, Scrum funciona como armazón de la misma. Si bien Scrum nos brinda ciertos elementos que ayudan a navegar la complejidad accidental de nuestros proyectos [2], nos deja en el umbral de la incertidumbre sobre el cómo llenar ese armazón. Es necesario complementarlo, está incompleto por diseño.

photo_2016-11-01_14-18-26 [1] “Scrum is a framework for developing and sustaining complex products.” http://scrumguides.org/

[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Accidental_complexity


Artículo escrito en pares por Pablo Tortorella y Camilo Velásquez

Referencias acerca de Kanban

Los tableros visuales “kanban” son una de las técnicas que más fácilmente potencian a los equipos. Estos tableros dieron nacimiento al método Kanban, muy difundido y reconocido en el mundo de las ahora famosas “Metodologías Ágiles”.

Decimos que potencian fácilmente a los equipos porque su adopción inicial no requiere grandes cambios en la dinámica de trabajo… aunque las consecuencias de su utilización a consciencia, podrían (y deberían) traer aparejados, una buena cantidad de observaciones, reflexiones y mejoras (léase cambios e impactos) en el equipo y en cada persona involucrada.

Se trata de un método basado en la visualización del flujo de trabajo y la búsqueda de su mejora continua siguiendo ciertas prácticas y principios que están muy bien resumidos en este video de nuestros amigos de Fuerza Tres:

Quienes estén interesados en conocer más acerca de Kanban, encontrarán valiosos conocimientos en estos libros que recomendamos:

Dos libros disponibles gratuitamente online:

El libro original, pago, muy claro y también traducido al español:

  • Kanban por  David J. Anderson

Adicionalmente, Kanban se complementa muy bien con Value Stream Mapping, sobre el cual escribimos juntos* un breve capítulo en el libro Herramientas Ágiles; y está muy relacionado con Lean y sus 7 principios.

¡Los invitamos a que compartan en los comentarios de este artículo, otras referencias que encuentren de utilidad relacionadas con Kanban!

* Escrito en pares por Pablo Tortorella y Pablo Lischinsky, Agile Coaches de Kleer.

Ey, facilitadores y Scrum Masters: ¡¡pilas!!

“Y el Scrum Master del equipo nuevamente se levantó y nos dijo: Muchachos, es hora de la Daily Meeting. Como cada día a esa misma hora, todos lo miramos con cara de pocos amigos cuando nos interrumpe nuestro trabajo.”

Si sos facilitador de algún equipo o espacio, ¿Qué tan lejos te sentís de esta situación? Ojalá que muy lejos, que tu día a día tenga cosas más interesantes que invitar a tus compañeros a una reunión de sincronización.

Que tus días no pasen a escalas grises, y no cedas ante la inherente monotonía que trae consigo un propósito casi utópico de alcanzar. Crear un ambiente asombroso y consciente es un desafío inmenso, en la mayoría de los casos. Que este reto no te apabulle.

“Bienvenido, serás el facilitador de este equipo. Acá tenés impreso el proceso que siguen nuestros Scrum Masters acorde a lo estipulado en las normas de calidad. Mañana es tu primera Planning. En el link que te pasé por correo está el Release Plan con los Deadlines que esperamos para este proyecto. ¡Éxitos!”

Posiblemente esperen de vos las actividades típicas del manual, de la guía. No dejes que esto te consuma. Esto es un llamado a la acción: Espero de vos un rol más atento y activo. Sé consecuente con lo que predicas, no te quedes con la teoría que promueve un libro, descubre tu camino sin miedo a fallar y experimentar. Vas a necesitar coraje, disciplina, creatividad… y un montón de huevos. Y si fueras una señorita o señora: el equivalente, pues.

pd. La valentía no es ausencia de miedo, sino la capacidad de enfrentarlo
(frase inspirada en Nelson Mandela).

Escrito en pares por Camilo Velásquez y Pablo Tortorella, Agile Coaches de Kleer

7 Principios Lean para potenciar equipos y optimizar procesos

Trabajar en equipo es genial, … cuando es genial. Y muchas veces no lo es.

Quiero presentar un tema que puede posibilitar que eso pase y potenciar tanto a equipos en formación como a equipos ya establecidos.

Se trata de Lean, una interpretación estadounidense del TPS (Toyota Production System) de Taiichi Ohno, quien fuera originario de Japón. También está sumamente relacionado con el concepto Calidad Total de William Edwards Deming y bajo mi punto de vista, se complementa muy bien con las llamadas “Metodologías Ágiles“, tales como Scrum, Kanban, XP y Crystal Clear.

Lean significa liviano, magro (sin grasa) y apunta a la mejora gradual y continua de equipos a partir de un análisis y un trabajo disciplinado sobre sus integrantes, sus procesos, su entorno de trabajo y su contexto.

Los siete “principios Lean” son los siguientes:
– Eliminar el desperdicio.
Reaccionar tan rápido como sea posible.
– Ampliar el aprendizaje.
Decidir lo más tarde que sea posible.
– Potenciar al equipo.
– Ver el conjunto.
– Crear la integridad.

Cada uno de los principios aporta una pieza clave en el rompecabezas holístico que recorre este concepto, el cual, además de apuntar a la optimización de sistemas compuestos por procesos y máquinas, tiene un lado humano sin el cual no estaría escribiendo estas líneas.

En cuanto a la eliminación de desperdicios, se propone analizar toda la cadena de valor para identificar diferentes posibles causas de desperdicio. Se considera desperdicio a filas, esperas, trabajo empezado y no terminado y algunas otras situaciones más. Es todo aquello que NO aporta valor.

Con respecto a reaccionar rápido, se apunta a la flexibilidad y disponibilidad tanto de personas, conocimientos y recursos materiales para dar lugar a la solución de pedidos que provengan de un cliente. Todos queremos poder responder rápidamente los pedidos. Debemos definir qué es “rápido” para nosotros, medir nuestros tiempos reales y accionar en la mejora y sostenibilidad de dichos tiempos. No es más que eso. Y no es tampoco menos que eso.

Con respecto a ampliar el aprendizaje se hace referencia al aprendizaje continuo, generado a partir de reflexión ante errores, capacitación para continuar especializando los saberes necesarios para operar correctamente y con alta calidad y difundir conocimientos que estén centralizados, que suelen ser fuentes de variados problemas.

El más polémico de los principios Lean es, bajo mi punto de vista, el de decidir tan tarde como sea posible. Si agrego que esto se trata de definir cuál es el último momento responsable y actuar antes de ese momento y con toda la información que se pueda reunir para ese instante, entonces deja de ser tan polémico. Pero es una aclaración necesaria. Decidir bien informados es clave.

Potenciar al equipo no es más que ver a ese equipo como algo más que la suma de sus individualidades, para poder entender cómo se complementan los integrantes del mismo y qué riesgos se corren con la distribución de conocimientos y habilidades personales. También se trata de confiar en el equipo y darle lo que necesite para realizar las tareas que deba resolver. La autonomía es algo deseado en el contexto Lean. Equipos que deciden por sí mismos, teniendo en cuenta su contexto. Parece fácil de entender. En la práctica, es bien desafiante.

Ver el conjunto es ampliar el punto de vista personal e intentar verlo todo. No sólo una actividad, no sólo un proceso, no sólo un equipo, no sólo nuestro negocio, no sólo el consumidor, no sólo la competencia, no sólo el mercado, no sólo eso. Todo eso y más. Implica activar todas las capacidades de observación que nos sea posible activar. Para entender qué impactos tienen las decisiones que tomamos y las acciones que llevamos adelante. Y también las que no llevamos adelante. Es el principio que encuentro más difícil de poner en práctica. Esto puede servir, entre otros beneficios, para no maximizar métricas locales que vayan en detrimento de las métricas globales. Es decir, supuestas optimizaciones puntuales que des-optimizan al sistema.

Crear la integridad tiene que ver con llevar adelante esas acciones que, una vez que vemos el conjunto, vemos que podemos realizar. Es la contraparte del anterior principio. Uno nos invita a observar y el otro a actuar. No es uno sin el otro. De igual forma ocurre con los principios de reaccionar rápido y decidir tarde. Curiosamente, también se crea la integridad aplicando cada uno de los otros principios Lean.

Espero que esta explicación que comparto acerca de los 7 principios Lean sea de utilidad y que ayude a su aplicación concreta en equipos de trabajo reales.

Para empezar a aplicar esto, comparto el nombre de dos técnicas concretas: tableros Kanban para visibilizar actividades y estado actualizado de procesos y Value Stream Mapping para el análisis de los mismos.

Aguardo feedback y opiniones. Creo que todos #NecesitamosFeedback, así que son bienvenidos todos los comentarios y experiencias que encuentren necesarios 🙂


Gracias a mis colegas y amigos kleerers Martín Salías y Hiroshi Hiromoto, quienes tienen grandes conocimientos al respecto de la cultura nipona en general y de Lean en particular, por sus aportes a este artículo y sus aclaraciones y correcciones 🙂


 

Lámina con una referencia a cada uno de los 7 principios Lean. Creada con técnicas de Facilitación Gráfica.

Conozcámosnos un poquito más

Hoy estuve trabajando con un equipo de Sura AM en Medellín, en un momento lleno de desafíos para ellos.

Comenzamos el día conociéndonos (ver foto).

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Más tarde, luego del almuerzo, nos contamos -en pares y para iniciar la tarde- lo mejor del fin de semana pasado. Pasados 3 minutos, cada uno resumió muy brevemente la anécdota de su compañero de actividad.

Creo que todo esto dio lugar a que el resto de la mañana y la tarde tuvieran muy buena vibra, lo cual ayudó a que hiciéramos un buen trabajo durante la jornada 🙂

Les recomendé que compartieran a diario o al menos con cierta frecuencia novedades o momentos agradables de su vida (laboral y extra-laboral) para seguir conociéndose más en detalle y así poder disfrutar en mayor medida de su día a día compartido.

¡¡Mejorando nuestras Relaciones podemos obtener mejores Resultados juntos!! (R=R)


Créditos a Martín Alaimo, quien me enseñó esta ecuación R=R