De qué hablamos cuando hablamos de Valor

Uno de los factores que nos motivan a los seres humanos, luego de tener satisfechas nuestras necesidades básicas, es el valor que podemos aportar al mundo que nos rodea. Necesitamos que el resultado de nuestro trabajo tenga una retribución o reconocimiento. Además de eso, a muchos nos gustaría que ese trabajo genere valor. Es más: en muchas ocasiones, el trabajo que hacemos no tendría sentido si no aporta valor.

Antes de entrar de lleno a darle un enfoque más cercano a la agilidad o la entrega de valor desde un producto/servicio no sobra abordar el término desde las ciencias del comportamiento humano, que habla de cuatro ejes sobre los que los seres humanos contemplamos el valor: desde el dinero, el tiempo, el impacto y la perspectiva. Aparentemente, después de estudiar la valía que le damos a las cosas, esos cuatro caminos definen en buena medida lo que consideramos como valioso o que tiene valor.

El valor se pone en marcha dentro de un contexto y nuevamente, desde esa mirada comportamental, se habla de dos sistemas sociales donde el valor se puede medir: Sistemas de Retorno (de Valor) Inmediato y Sistemas de Retorno (de Valor) Diferido. En la medida que podamos comprender el marco de ese sistema podemos abordar el valor como un punto de partida para comprender el porqué de muchas de las acciones que ponemos en marcha. Desde la creación de soluciones y en un contexto laboral, la lectura de valor puede ser distinta.

El ciclo de de vida productos se divide en diversas etapas: prototipado, introducción, crecimiento, maduración, declive. La definición de valor y el (los) KPI medido(s) depende en qué etapa se encuentra dentro del ciclo de vida y del tipo de producto (por ejemplo, e-commerce, B2B, B2C, SaaS, etc).

A veces se puede medir o calcular y otras veces sólo se puede estimar.

  • ¿Qué significa valor?
  • ¿Cuánto valor entregó el proyecto?
  • ¿Para qué lo queremos medir el valor generado?
  • ¿Cómo se puede medir o calcular ese valor?
  • ¿Cuánto valor entregará este equipo durante el próximo es?
  • ¿Podemos estimar el valor que obtendremos?
  • ¿Cómo se puede estimar ese valor?

Si alguna vez te hiciste alguna de estas preguntas, este artículo es para vos.

El concepto de valor es lo que intentaremos comprender más profundamente en este artículo. Intentaremos visualizarlo y analizarlo desde diferentes perspectivas: Qué, Para Quién, Para Qué, Cuándo y Cómo.

Pretendemos que el análisis aplique tanto a desarrollo de productos de software como también a otro tipo de proyectos.

Qué

“El concepto de Valor de Negocio (Business Value) representa el beneficio al cual accede una empresa, institución o grupo de usuarios cuando se disponibiliza una nueva funcionalidad del software para su uso productivo” de Thomas Wallet.

Los usuarios del producto construido o del servicio diseñado valoran el trabajo de un equipo cuando les permite realizar mejor su trabajo, por ejemplo: más eficientemente.

Las personas de negocio que decidieron invertir (tiempo, dinero, capacidad productiva) también valoran el trabajo de un equipo cuando les permite recibir un retorno de la inversión realizada. Este retorno es el valor que pretendemos conocer, cuantificar, medir, entender. A veces tiene forma de ahorro de tiempo o dinero, otras veces tiene forma de ganancias de dinero o de cantidad de usuarios, por poner algunos ejemplos concretos.

El valor entregado será consecuencia del impacto (o los impactos) que se genere(n).

Para quién

Negocio

Sponsors / Inversores / Stakeholders

Product Owners “Estratégicos”, más orientado a ayudar a definir la visión, el roadmap del producto basado en el valor de negocio, apoyándose en enfoques más  experimentales y trabajando más del lado del negocio.

El Product Owners “Operacionales” que trabaja más cerca del equipo refinando el Backlog, aclarando y detallando las Historias de Usuario.

Usuarios – Consumen producto o servicio.

Lo que construye el equipo debería ser algo que le sirva al usuario final, que le sea de utilidad, que termine adorando. No solamente es lo que se quiere o desea, sino lo que se necesita. Posiblemente no sea lo que exprese en los requerimientos. En estos contextos son útiles las técnicas de descubrimiento (discovery) de User eXperience (UX).

Equipo

Los equipos de trabajo valoran que su entregable sea valorado. Además les ayuda a entender los criterios de priorización del Backlog.

Para qué

  • Para priorizar (iniciativas; proyectos de una cartera o portfolio; o requerimientos de un Product Backlog).
  • Para decidir si considerar o descartar el proyecto o funcionalidad.
  • Motivacional (un equipo que conoce sus impactos trabaja mejor).
  • Un punto de referencia (para saber cómo venimos con respecto a nuestros desafíos y nuestro pasado inmediato).

Cuándo

Determinar cuándo medir el valor entregado depende de las características del proyecto.

Un proyecto aporta valor al ser liberado el producto, el servicio o el aprendizaje que busca obtener. El momento en el que se genera la liberación de ese resultado es una buena instancia de medición. Hay proyectos en los cuales hay entregas intermedias y otros en los cuales se ven resultados solamente al final. Cuanto antes ocurra la liberación, antes se podrá medir o calcular el valor entregado, a partir del impacto generado.

Sin embargo, muchas veces no se puede esperar hasta el final para medir o calcular el valor entregado. Es para eso que se recurre a técnicas que permiten estimar dicho valor.

Cómo

Un punto inicial para medir o estimar el valor de negocio es hacerlo lo más simple posible, esto se puede realizar cuantificando los beneficios en dinero. Para esto se podría considerar: optimización de un proceso, ahorro de tiempo, impacto generado (cantidad de nuevos usuarios a partir de la liberación, cantidad de transacciones) y otros indicadores que puedan aplicar en cada caso.

El siguiente paso es experimentar con otras formas de medir el valor e incluso crear una técnica propia de medición.

  • Algunas técnicas que permiten medir el valor de negocio
    • Asignar rangos de valores (oro, plata, cobre, madera)
    • Priorizar con naipes o billetes
    • Ponderando criterios
    • Matriz de comparación
    • Estimar el valor relativo en $ comparándolo con otro producto que conocemos su valor
    • Modelo Kano: para entender qué es lo que el cliente quiere.
    • WSJF: costo del retraso.

Dos técnicas (más amplias y abarcativas que las anteriores), que nos permiten aprender qué aporta valor a nuestros clientes y usuarios, son Design Thinking y Lean Startup, pues proponen tener interacción temprana con ambos públicos y realizar experimentos con prototipos simples, en ciclos cortos, con feedback frecuente y de calidad.

Más allá de las técnicas existentes, cada organización deberá encontrar su mejor forma para estimar y medir el valor: “Necesitamos mapas (modelos) y necesitamos recorrer el territorio. Una de cal y una de arena“. Organizaciones que aprenden en base a crear ambientes de trabajo seguros donde se dan equipos empoderados que se permiten experimentar.

Este artículo fue escrito en equipo por Roberto Mejías, Pablo Lischinsky, Pablo Tortorella, Leo Barrientos y Juan Daza Arévalo.

Es un resultado tangible y una suerte de resumen de una valiosa conversación que ocurrió en el grupo de Telegram de participantes del evento Agile Open Camp 2016 (AOC) realizado en Bariloche.

En ella también aportaron sus preguntas, referencias, opiniones y ánimos unos cuantos colegas latinoamericanos de la comunidad ágil, a saber: Tommy Christie, Florencia Rossi, Hiroshi Hiromoto, Lina Jervés, Diego Sánchez, Mauro Strione, Andrés Herrera, Juan Manuel Relloso, Deiby Od, Fernando Claverino, Alejandro Faguaga, Thomas Wallet, Felipe Talavera, Elias Molini y Sebastián Ghelerman.


Un tiempo después de escribir este artículo, leí una publicación de HBR en la cual se describen una jerarquía de 30 elementos que representan valor. ¡Lectura recomendada!

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5 razones para agilizar tu Agencia Digital

 

Este artículo fue publicado en la revista LatinSpot el 10 de julio de 2015.

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Por Pablo Tortorella y Hiroshi Hiromoto (*)

– Hola chicos, ya sé que faltan sólo 10 minutos para que salga la campaña, pero…

Los métodos ágiles llegaron a las agencias digitales para quedarse. Llevan más de dos décadas dando resultados en otras industrias, más que nada en el desarrollo de software, y hace más de dos años desembarcaron en la publicidad.

¿Qué es el agilismo? Es un conjunto de principios, métodos y prácticas con foco en las personas, sus interacciones y en el trabajo colaborativo en equipo, proveniente del mundo del desarrollo de software. Sus promotores, cuando firmaron el “Agile Manifesto” en 2001, llevaban años experimentando formas distintas de organizar el trabajo a la hora de gestionar proyectos, en contraposición a la manera tradicional de trabajo en etapas, en las cuales se intenta alcanzar todo el alcance fijo, acordado inicialmente con el cliente. Esta manera tradicional, fuente de frustraciones, malentendidos, retrasos, desperdicios y horas extra, suele terminar con la entrega de un producto que no corresponde con las expectativas del cliente.

Los beneficios de trabajar ágilmente son tangibles para las marcas y los resultados satisfacen a clientes, creativos, diseñadores, productores, diseñadores, account managers y directores.

Vamos a recorrer esos beneficios, uno a uno.

¡Menos retrabajo!

– Hola Pablo, ¿recordás la gráfica que pasaste la semana pasada, necesito que se rehaga completamente. ¡Gracias!

¿Pedidos poco claros?
¿Cambios a último momento?
¿Retrabajo hasta niveles inimaginables?

¡Todo eso puede solucionarse!

Las agencias más ágiles definen y usan Criterios de Aceptación claros y explícitos para cada uno de sus trabajos, desde el momento en el que se realiza el pedido, para que cada pieza nos lleve el tiempo que requiere sin necesidad de múltiples revisiones y retrabajos. El objetivo es delimitar el trabajo con las condiciones que creemos necesarias, sin recortar la capacidad creativa más de la cuenta, pero marcando los límites y las restricciones existentes de información a mostrar, formato y demás lineamientos. Suele haber Criterios de Aceptación específicos para cada trabajo. Luego, a medida que sigamos trabajando con las mismas personas, iremos aprendiendo constantemente y nuestros Criterios de Aceptación irán mejorando.

Un ejemplo: “El banner debe medir 100px de ancho y 75px de alto”.

¡Y existen formas complementarias de resolver estos problemas!
Algunas palabras clave: Iteraciones, Entregas tempranas, Definición de Hecho, Historias de Usuario, Planning Meetings presenciales, Reuniones de Refinamiento.

Creativos focalizados.

– ¿Dejo lo que estoy haciendo para hacer la propuesta, entonces?

¿En tu agencia cambian de prioridades a diario?
¿Dejaste algo ayer a la mitad y hoy te cuesta retomarlo?
¿No terminaste una cosa y ya apareció otra que deberías tener lista?

¡Todo eso pueden solucionarse!

Hacer dos cosas a la vez, es un mito. Siempre estaremos con el foco en sólo una de ellas, salvo con actividades totalmente incorporadas, tales como respirar o masticar chicle. Muchas personas piensan que trabajando en dos o más cosas en paralelo aumentan su productividad, sin embargo está demostrado que el Cambio de Contexto (también llamado Context Switching) es uno de los hábitos que atenta directamente contra la productividad. Evitar el Cambio de Contexto no sólo hará que los equipos sean mucho más productivos, sino que además tendrán menos y que su trabajo tenga más calidad. ¿Cómo evitar esto? Partiendo las tareas grandes en tareas más granulares, para que ocupen menos tiempo y podamos realizarlas de principio a fin sin interrupciones. También se pueden usar técnicas como la del Pomodoro, que propone concentrarse -sin interrupciones de ningún tipo- durante 25 minutos para realizar una lista de tareas pre-priorizadas, descansando luego 5 minutos.

¡Y existen formas complementarias de resolver estos problemas!
Algunas palabras clave: Planning Meeting, Taskboards, Daily Meetings, Scrum Master (Un facilitador que remueva impedimentos), Evitar el Multitasking, Personal Kanban, Pomodoro Technique.

Más Visibilidad

– Martín, ¿en qué está esa pieza que te pedí esta mañana? ¿Ya la terminaste?

¿Siempre al límite?
¿No sabes quién está haciendo qué?
¿Las fechas de entrega son poco claras?

¡Todo eso pueden solucionarse!

Los Tableros Visuales son una herramienta fundamental de las agencias ágiles que les permite tener visibilidad del trabajo en proceso. De esta manera, saben en todo momento el estado real de los pendientes, pudiendo entonces coordinar fácilmente las actividades necesarias para colaborar y tener claro aquellas actividades faltantes para poder entregar los pedidos. Uno de los objetivos es permitir a las personas tomar decisiones de manera más informada para lograr obtener los resultados esperados. Otro objetivo es minimizar las interrupciones innecesarias para generar foco y aumentar la productividad. Finalmente los tableros también nos permiten organizar los pendientes de tal forma que siempre estén priorizados. Eso evita que cada uno tenga un criterio diferente para elegir qué trabajo hacer e incluso evita que las tareas que ser asignadas por un jefe o líder.

¡Y existen formas complementarias de resolver estos problemas!
Algunas palabras clave: Daily Meetings, Oficinas abiertas, Fechas visibles.

Ritmo sostenible

– ¿Cómo voy a hacer todo este  trabajo en un sólo día? ¿Y conseguimos pizza y cerveza y nos quedarnos a dormir acá?

¿Una pieza se demoró todo el día y debías -además- hacer muchas otras cosas?
¿Tus clientes pretenden que trabajen las 24 horas del día?
¿A las 6PM un cliente te envió un pedido para mañana a las 8AM?

¡Todo eso puede solucionarse!

Cuando un equipo entra en Flow se nota. Todos lo notan. Se trata de esa sensación de que el trabajo pendiente se convierte rápidamente en logros, se trata de tener un criterio unificado y claro para tomar decisiones, de conocer y haber mejorado notablemente el proceso y el conocimiento de las herramientas necesarias para realizar el trabajo, de que cada integrante del equipo conozca muy bien a cada compañero o compañera. Y no es magia. Llegar a ese estado no es simple. Es necesario identificar cómo funciona nuestra dinámica de trabajo, cuáles son los cuellos de botella y en dónde estamos acumulando trabajo no terminado. Para luego ir resolviendo sistemáticamente aquellas problemáticas nos que impiden “entrar en Flow”, para lograr que el trabajo pendiente fluya hacia la generación de valor lo más rápido posible con su calidad inherente.

¡Y existen formas complementarias de resolver estos problemas!
Algunas palabras clave: Priorización, Estimaciones hechas por quienes trabajan, Iteraciones, Planning meeting, Trabajo cara a cara, Satisfacción del cliente, Ley de Pareto.

Equipos muy motivados

– Estoy actualizando mi CV ¿tenés amigos que trabajen en alguna otra agencia?

¿Hay personas desmotivadas y no fluye la creatividad?
¿Siempre peleando con el cliente o con alguna otra parte de la agencia?
¿Rotan constantemente las personas de la agencia?

¡Todo eso puede solucionarse!

Las agencias más ágiles buscan conformar equipos reales de alto rendimiento. Un equipo de este tipo tiene -entre otras cosas- un Propósito Compartido, el cual es fuente de motivación para cada uno de los integrantes que lo conforman. Es algo auténtico, genuino, que todos conocen de memoria y podrían recitarlo sin siquiera dudarlo. Además este propósito está alineado al propósito y objetivos de la organización. Este propósito suele encontrarse como consecuencia de una serie de conversaciones profundas. Tener un Propósito Compartido potencia a los equipos, haciendo que trabajen enfocados, generando valor en cada tarea buscando cumplirlo. Adicionalmente les ayuda a estar constantemente motivados ya que las acciones que realizan día a día no son cabos sueltos sin sentido, sino que tienen una razón de ser que los motiva.

¡Y existen formas complementarias de resolver estos problemas!
Algunas palabras clave: Visión estratégica clara y visible, Multidisciplinario, Ritmo sostenible/sustentable, Trabajos de Calidad, Mejores ideas, Equipos Reales, Modelo de Tuckman.

La clave es que no hay una sola clave

Estos no son los únicos beneficios que disfrutan las agencias ágiles, pero si elegíamos más de 5, el título del artículo sería menos tentador.

El tema de fondo es que, más allá de las herramientas que usemos y las reuniones que tengamos, las calidad de las Relaciones (R) que tenemos determina directa o indirectamente la calidad de los Resultados (R) que tenemos. R=R. Por lo que existen muchas formas de mejorar nuestra forma de trabajo, a partir de observar nuestros hábitos y entenderlos como una forma en la que nos estamos comportando ahora mismo, y que siempre podremos modificar y mejorar.

Incluso la tarea de resolver estas problemáticas, podría ser tarea compleja, pues no siempre estaremos ante temas técnicos o metodológicos, sino que también influyen las cuestiones personales, actitudinales y emocionales de cada persona.

A partir de lo expuesto, esperamos que la primera frase de este artículo se convierta en:

– Che, ¡faltan 10 minutos para que salga la campaña! ¿Me pasás otra lata de cerveza?

Agile Manifesto: http://www.agilemanifesto.org/iso/es/
(*) Por Pablo Tortorella y Hiroshi Hiromoto son integrantes de Kleer, una organización de acompañamiento y coaching para aplicar los métodos ágiles en áreas de innovación.


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