PaTo RiCo y sus preguntas para problemas complejos

PaTo RiCo, una técnica para comprender problemas complejos durante preventas, análisis de requerimientos y sesiones de coaching y consultoría.

PaTo RiCo es una técnica que se basa en la frase “how you sell is how you solve” (así como vendes es como trabajas) y se viene utilizando tanto en procesos de preventa consultiva así como en el análisis y entendimiento de problemáticas organizacionales complejas.

Su nombre viene de los nombres de sus creadores: Pablo Tortorella y Ricardo Colusso.

Consiste en llevar adelante una conversación (o varias, de ser necesario) recorriendo diversas aristas de un problema u oportunidad: desde el contexto, pasando por las evidencias que permiten constatar que se trata del problema que se cree, hasta el entendimiento cabal del impacto, tanto de la situación actual -si se mantuviera- como del escenario con el problema ya resuelto o en vías de resolverse.

Un diferencial de esta técnica, simple y poderoso, es preguntar por las acciones que ya se hayan llevado adelante -anteriormente- para la resolución del problema.

Casi siempre se acompaña a la conversación con un tablero para ir dejando documentado de forma dinámica y en vivo, las diversas partes de la problemática en cuestión.

Los tableros con los que se puede llevar adelante la técnica son variados dependiendo de los tiempos y las características de la sesión de trabajo.

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También puede complementarse con varias técnicas y frameworks más difundidos, como la japonesa “Nemawashi”, muy útil para lograr acuerdos de forma efectiva, Pairing (trabajo en pares), Remoto+Local (cuando la sesión es distribuida), “traigan al del problema” y Cynefin, entre otras.

En próximos artículos publicaré más detalles sobre PaTo RiCo!

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Coding Dojo en FIUBA – una sana costumbre ágil universitaria

Durante octubre, además del taller de Software Libre que facilité en la Escuela Cangallo y los mini Hackathones del Instituto ORT, estuve en la Universidad de Buenos Aires, en la Facultad de Ingeniería (FIUBA).

El motivo, en esta oportunidad, fue dictar una clase de TDD (Test Driven Development) en la materia “Técnicas de Diseño”, correspondiente a la carrera Ingeniería en Informática.
Es una cclase que suelo facilitar desde hace unos 2 años, cada cuatrimestre 🙂

Gracias a la invitación de los docentes que están a cargo de la práctica (Diego Montaldo, Federico Diaz, Carlos Curotto y Diego Kogan), y con su colaboración y buena onda, facilitamos un Coding Dojo.

Para arrancar, como entrada, explicamos en qué consiste, cuáles son los roles y los objetivos (practicar, compartir, aprender!).
Luego explicamos TDD con un ejemplo concreto (el que suelo usar: la calculadora).

Más tarde, los alumnos (unos 30 aproximadamente) eligieron el ejercicio (el kata, en la jerga del Dojo): un conversor de números naturales a números romanos. Ganó ese kata en una reñida votación contra el “Mars Rover“.

… Y como plato fuerte: a programar!

Fueron 8 ciclos de 7 minutos cada uno, en los cuales los alumnos debían variar de rol (Coder, Copiloto y Asistente). Todos ellos pasaron también por más de una estación de trabajo, debiendo así enfrentarse a ideas y código ajenos.

Estuvo presente una rica y variada picada, ya tradicional en esta clase de “Técnicas de Diseño” 🙂

Finalmente, el Dojo, como cualquier otro entrenamiento, tuvo su cierre: conclusiones,  agregados clave por parte de los demás docentes, consultas acerca de la aplicación real en contextos laborales de TDD y otras técnicas y métodos ágiles, etc!

En síntesis: otra gran jornada de aprendizaje compartido!

Espero se siga repitiendo… para el próximo año, el desafío que nos planteamos con los colegas antes mencionados: que ellos faciliten el dojo y yo me sumaré a alguna otra clase.